jueves, 24 de febrero de 2011

Libertad

Desde el principio de los tiempos, el hombre ha estado buscando y defendiendo su libertad. Hoy todavía es un término que no figura en muchos lenguajes del mundo. Todavía se derrama sangre al pronunciarlo. La locura y la incongruencia del hombre nos hace portadores de grandes utopías y sucumbir en el ciénago más oscuro y tenebroso. Lo que está pasando en los países árabes recuerda a las grandes gestas de la humanidad cuando dieron un gran paso para su progreso. Lo último que podemos ser es indiferentes.