miércoles, 9 de febrero de 2011

Cúmulos

Como una explosión o como una bandada de pájaros aparecen estos cúmulos altos por encima del paisaje. Aunque percibimos una sensación de movimiento, el lugar está fuertemente calmado. Apenas sopla una brisa ni se oye sonido alguno.  El azul contrasta con la tierra seca de los campos de labor, hoy más abandonados que nunca. Las dos encinas parecen una puerta abierta a un infinito que se construye más allá;  desde donde surgen los deseos que se reflejan, sin límite, en la retina de nuestros ojos, húmedos, del esfuerzo de retener esta imagen para el recuerdo.